República Bolivariana
de Venezuela
Municipio Mariño
Estado Nueva Esparta
  Domingo 19 de Noviembre del 2017

¿Cómo matar a la gallina de los huevos de oro, en nombre de la revolución?

Los margariteños y en especial los porlamarences, hemos visto con el mayor desparpajo, quienes quieren erigirse como líderes de la revolución en el estado, están dando un golpe mortal a la economía de los habitantes de Margarita, Coche y Cubagua.

 

Nuestro terruño insular desde la creación de la zona franca y luego el puerto libre ha desarrollado una economía que gira en torno a la actividad turística, –¡que se han cometido errores!– sí, es verdad -¡que hemos tenido aciertos¡-por supuesto que sí, gracias a esos aciertos, Nueva Esparta paso de ser un estado rural a convertirse en el principal polo de atracción turística del País y comenzó a desarrollar las potencialidades que nos hicieron soñar que en algún momento podríamos ser un  competidor valido dentro del mercado de ofertas turísticas de todo el Caribe, colocándonos por encima de Aruba, Curazao, República Dominicana, Saint Marteen,  etc.

 

Los margariteños en especial y muy particularmente los habitantes de los Municipios Mariño y Maneiro, comenzamos a soñar en grande y a visualizar una Margarita prospera, moderna donde el turismo fuera nuestra principal fuente generadora de empleos y riquezas para todos, vimos como toda la economía empezaba a crecer, muchos hombres y mujeres margariteños de los sectores populares pudieron levantar a sus hijos, gracias al trabajo productivo dentro del sector turismo.

 

Eso impulsó nuestra economía hasta convertirnos en una isla cosmopolita, donde se encontraban productos de todas las especies, y esa bonanza comenzó a atraer gente de todos los rincones del país que querían mejorar sus condiciones de vida y era margarita su opción primera, fue así como con el concurso de todos esos “navegaos” que Porlamar comenzó a crecer de manera vertiginosa y también sus problemas.

 

Se establecieron uno a uno centros comerciales y hoteles que competían ofreciendo cada uno de ellos mejor calidad en sus servicios, los inversionistas emprendieron proyectos habitacionales de envergadura y se estableció la frontera entre los municipios Mariño y Maneiro como centro del principal polo de desarrollo de turismo comercial de la Isla y del País entero.

 

Ahora eso está en peligro, jugando con la necesidad de nuestros hermanos, se han ofrecido 3500 viviendas en los ya famosos terrenos de La Auyama I y La Auyama II, pleno centro de desarrollo turístico y comercial del País, poniendo en riesgo las futuras inversiones que terminen de consolidarnos como destino turístico mundial, dando al traste con los sueños de todos los margariteños de tener una vida digna producto de nuestro trabajo, generado directa o indirectamente de la actividad turística, porque,  es que hasta la señora que tiene su modesta peluquería, el señor que tiene una herrería tienen trabajo gracias a que los turistas vienen, gastan su dinero aquí y ese dinero sirve para pagar el corte de cabello de alguien, el trabajo de herrería de algún vecino y hasta para pagar la consulta del médico de uno de nosotros cuando lo requerimos.

 

Es necesario repensar este urbanismo, los expertos ya lo han dicho, es necesario desarrollar estos proyectos en las áreas que han sido pensadas para tal fin y el Gobierno regional sabe cuáles son.

 

Generar proyectos como este, deben ir de la mano con todos los estudios y planes necesarios que garanticen, empleo, transporte y servicios básico para sus habitantes, con áreas verdes suficientes, servicios de salud y no destinarlos a convertirse en centros generadores de miseria entre sus pobladores.

 

 

¿Será que los promotores de esto han pensado en donde van a trabajar los padres y madres de estas 3500 familias cuando la decisión irresponsable del Gobierno Regional y el Gobierno Nacional haya matado a la gallina de los huevos de oro y nos condenen a la pobreza a todos?.

 

Opinión por Dr. Jesús Eduardo Fernández I,

 

Candidato a Concejal de la MUD


Compartir